Nicaragua: Escenarios Políticos 2010-2011

 

CONTEXTO

El regreso del FSLN al poder despertó desde el momento mismo de su elección en noviembre de 2006, importantes expectativas en la sociedad nicaragüense, especialmente en lo relativo al mejoramiento de las condiciones de vida de amplios sectores de la sociedad que resultaron poco favorecidos con las políticas económicas y estrategias de desarrollo implementadas por los tres gobiernos anteriores. De igual manera, la legitimidad que le otorgaba la competitividad del proceso electoral y la aceptación de sus resultados por todos los actores relevantes, así como la cohesión interna del nuevo partido de gobierno, ofrecían la oportunidad de avanzar en la solución de los problemas de fondo de la sociedad nicaragüense, incluyendo la prevención de crisis de gobernabilidad como la ocurrida en 2005.

 

Proceso de investigación:

 

Position Papers: Ensayos temáticos (7) realizados por especialistas nicaragüenses: Estado de Derecho, Situación y Perspectivas Económicas, Cooperación Internacional, Políticas e Indicadores Sociales, Seguridad Ciudadana , Medios de Comunicación y Costa Caribe.

 

Voz de los ciudadanos: Dos encuestas de opinión pública (SISMO XXI, SISMO XXIII). Junio 2009 y Diciembre 2009. Modalidad ómnibus. M&R Consultores. 1600 elementos maestrales y margen de error de 2.5.

 

Voz de los lideres: Ronda de entrevistas al liderazgo político, económico y social nicaragüense (35 entrevistas). Junio 2009.

 

Se realizó una ronda de validación con ensayistas y analistas en diciembre de 2009

 

Transcurridos tres años de gobierno, buena parte de la población y del liderazgo nacional, incluso de oposición, reconocen como positiva la gestión y políticas gubernamentales implementadas en materia social (educación, salud e infraestructura), así como el manejo responsable de la economía en términos macro, lo que ha proporcionado estabilidad y asegurado la continuidad de los acuerdos con las instituciones financieras internacionales.

Sin embargo, Nicaragua continúa teniendo dos desafíos importantes de orden político institucional y socio económico.

 

Por un lado, los problemas de orden político institucional siguen estando vigentes. La cultura política nicaragüense está condicionada por una lógica post-bélica o de confrontación radical. Aún en el nuevo contexto democrático, los adversarios todavía se identifican como enemigos irreconciliables. En consecuencia, las negociaciones y el consenso político amplio, sólo tienden a ser posibles cuando se llega “al borde del abismo” y se hace necesaria una salida para que el país continúe funcionando bajo un mínimo acuerdo(continúa la lógica del “secretismo” u ausencia de diálogo). Nicaragua enfrenta dificultades estructurales que dificultan el correcto funcionamiento de las instituciones políticas (cultura política, limitaciones de recursos). Además, la mayoría de los nicaragüenses se expresa insatisfecho con el funcionamiento de la democracia,  por lo que entre  los  principales retos que enfrenta el sistema político nicaragüense se encuentran: Superar la fragilidad institucional expresada en la poca confianza y credibilidad que tienen muchos nicaragüenses en sus instituciones claves, (las elecciones municipales de noviembre 2008 parecen representar un punto de inflexión, la percepción mayoritaria es que  hubo mayor cantidad y más serias irregularidades que antes), propiciar espacios para un diálogo amplio y altamente representativo, trascender el debate alrededor de temas procedimentales y coyunturales, y recuperar la esperanza de la población en la política.

 

Por otro lado los problemas económicos que desde el 2004 Nicaragua ha venido experimentando tales como: el constante incremento del precio internacional del petróleo, el deterioro de los términos de intercambio comercial de los principales productos nicaragüenses de exportación (crisis del café), el alza de precios de las materias primas, la crisis energética nacional, fenómenos climáticos adversos (El Niño y el Huracán Félix), así como los efectos propios de la dinámica política de los procesos electorales nacional y municipal (2006 y 2008, respectivamente). Estos problemas se vieron reforzados en 2009 ya que la economía de Nicaragua fue afectada por la crisis económica y financiera mundial, cuyos efectos impactaron negativamente en los principales indicadores. La continúa desaceleración de la oferta productiva, la demanda interna y los flujos de liquidez externa, restringieron las posibilidades de crecimiento de sectores claves de la economía nacional como la construcción, la industria, el comercio, el transporte y las comunicaciones. Además, Nicaragua presenta asignaturas pendientes en la reducción de la pobreza, y la generación de empleos; Altos niveles de dependencia del apoyo y financiamiento externo (remesas, donaciones, prestamos, e inversión extranjera).

Desde esta perspectiva, los desafíos que enfrenta el gobierno sandinista en el 2010 y 2011 pasan por resolver dos dilemas: ¿Cómo profundizar, o al menos mantener, una agenda social que se reconoce como el principal logro de su gestión gubernamental en medio de un contexto económico nacional e internacional poco favorable? y, ¿Qué capacidad de respuesta societal tiene Nicaragua ante un eventual deterioro de las condiciones económicas y sociales sin acuerdos institucionales de amplia base que permitan paliar esas dificultades?