- Inicio
- ¿Quiénes somos?
- Metodología
- Casos nacionales
- Documentos multinacionales y regionales
- Argentina
- Bolivia
- Bolivia 2005: Situation and perspectives of the political juncture in face of President Carlos Mesa’s resignation
- Informe de Desarrollo Humano en Bolivia: 2002
- Bolivia: Análisis de coyuntura y escenarios prospectivos
- Los bolivianos, la renta dignidad y el IDH: Octubre del 2007
- Bolivia: de la crisis y la inflexión a la gestión del cambio (2006)
- Carta de Navegación para la Presidencia de la República de Bolivia: 2005
- Del conflicto al acuerdo: los bolivianos frente a la crisis (2009)
- Escenarios prospectivos de mediano plazo para Bolivia
- El Salvador
- Honduras
- Política y desarrollo en Honduras, 2006-2009: Los escenarios posibles
- Honduras: la coyuntura actual (2006)
- Honduras: “La cuarta urna”, la coyuntura política en el 2009
- Honduras 2008-2030: Prospectiva energética y escenarios posibles
- Política y desarrollo en Honduras (2006-2009): Los escenarios posibles
- México
- Nicaragua
- Panamá
- Paraguay
- Estudios Regionales
- Presentación
- Tendencias de Gobernabilidad Democrática
- Estudios comparados
- América Latina según elites de la región (2006)
- América Latina según elites de los EEUU (2007)
- América Latina según elites político-profesionales de los EEUU (2007)
- América Latina y sus relaciones con Europa (2007)
- Percepciones políticas de las elites brasileña, mexicana y argentina (2006)
- Presentación: América Latina según elites de la región (2006)
- Tendencias de opinión pública Latinoamericana (1996-2004)
- Una Brújula para la Democracia
- Países no PAPEP
- Estudios comparados
- Publicaciones
- Contacto
- Programa de formación
Bolivia 2005: Situación y perspectivas de la coyuntura política ante la renuncia del Presidente Carlos Mesa
Contexto
La renuncia del Presiente Carlos Mesa el domingo 6 de Marzo de 2005, tal como coinciden todos los entrevistados, marca una nueva coyuntura política y la emergencia de una nueva matriz política y social en Bolivia. Existen tres factores que caracterizan el contexto de fuerte polarización política en el que se dio la renuncia del Presidente: la coyuntura está marcada por una intensa internacionalización, un clima político muy confuso caracterizado por una profunda desconfianza entre los distintos actores sociales y líderes políticos, y la radicalidad de los conflictos, asociados con formas nuevas y más violentas de expresión, colocan, en la opinión pública y en los actores del sistema político, la necesidad de un debate sobre la importancia del orden social y la forma de recuperar el principio de autoridad y legalidad.
Este nuevo escenario se construye sobre la base de un acuerdo suscrito el 8 de Marzo por el Presidente Carlos Mesa con los jefes de bancada de los principales partidos políticos representados en el Parlamento, a excepción del MAS.
Proceso de investigación:
Voz de los ciudadanos: una encuesta flash de 885 entrevistas realizada entre el 9 y el 11 de marzo en cinco ciudades del país.
Voz de los lideres: entrevistas en profundidad con miembros de las elites bolivianas, mesas de conversación con analistas y actores. |
Esta coyuntura se encuentra marcada por una clara ruptura del Presidente Mesa y su gobierno con Evo Morales, y configura los rasgos de lo que podría ser un nuevo esquema de gobernabilidad, sustentado en una relación distinta con la opinión pública, los partidos políticos, los movimientos sociales y regionales, la comunidad internacional y las fuerzas armadas.
En primer lugar, es posible señalar que se operaron cambios significativos en la relación Presidente-Opinión Pública en la medida en que el eje discursivo ha pasado: i) de privilegiar la “paz social” a acentuar la necesidad de “gobernabilidad”; ii) de apelar a un apoyo “pasivo” a convocar a un apoyo “activo”; y iii) de buscar un equilibrio entre dos “polos radicales y minoritarios” a identificar a Evo Morales y a Abel Mamani como los principales responsables de la falta de gobernabilidad en el país.
En segundo lugar, el Presidente Mesa ha modificado su relación con los partidos políticos representados en el Parlamento, al romper su acercamiento informal con el MAS y firmar un acuerdo con los jefes de bancada de los partidos tradicionales (MNR, MIR y NFR).
En tercer lugar, el marcado distanciamiento del Presidente Carlos Mesa con los movimientos sociales y la ausencia de un vínculo formal con los movimientos regionales. Para Abel Mamani, las opciones del Presidente Carlos Mesa dividen al pueblo: al asociarse con la derecha y “los masacradotes de Octubre”, el Presidente habría traicionado a la ciudad de El Alto, posibilitaría el racismo y se crearían mayores condiciones para la represión y la intimidación de los líderes populares. En relación a los movimientos regionales, aún no se observa una articulación formal con el discurso del Presidente.
En cuarto lugar, la comunidad internacional parece haber jugado un rol fundamental en la configuración de esta nueva matriz política y social. Frente a la radicalización de Evo Morales y la alianza MAS-MNR-NFR para aprobar una ley de hidrocarburos considerada inaceptable por las empresas transnacionales y la comunidad financiera internacional, se habrían gestado acuerdos y fuertes simpatías entre presidentes de la región para apoyar a Carlos Mesa y para aislar a Evo Morales.
Finalmente, las Fuerzas Armadas fueron muy prudentes durante la crisis política ante la renuncia del Presidente, declarando públicamente su apego a la institucionalidad democrática.
La coyuntura política boliviana plantea una serie de desafíos inmediatos que pondrán a prueba la consistencia del discurso y la acción del gobierno así como la estabilidad institucional. En primer lugar, el levantamiento del bloqueo de la carretera que une Santa Cruz y Cochabamba a la altura del Chapare. Se trata de un bloqueo que responde a la movilización de las bases cocaleras del MAS y que obstruye uno de los caminos de exportación principales de la soya cruceña. En segundo lugar, la aprobación de la ley de hidrocarburos, proceso que guarda relación directa con el bloqueo en el Chapare.
La consistencia y la orientación del gobierno del Presidente Carlos Mesa así como las orientaciones estratégicas del MAS y su capacidad de articulación con los distintos movimientos sociales, serán evaluadas a corto plazo a partir de dos elementos. Por un lado, la capacidad para recuperar el principio de autoridad y la forma de hacerlo, es decir ¿cuánto diálogo y cuánta fuerza se utilizará para hacer efectiva la aplicación de la ley y la justicia frente a ciertas formas de protesta social? Por el otro, la capacidad para impulsar la agenda política en el Parlamento y las orientaciones de las distintas leyes que constituyen el eje central de la agenda política (ley de hidrocarburos, ley de convocatoria al referéndum autonómico y la Asamblea Constituyente, elección de Prefectos). ¿Es posible un escenario donde se imponga la propuesta del MAS? ¿Qué consecuencias tendría para la gobernabilidad democrática?
